Hannah Arendt y Martin Heidegger

Hannah Arendt y Martin Heidegger se conocieron en 1924 en la Universidad de Marburgo, donde él dictaba clases de filosofía. Fue entonces cuando comenzó una historia de amor que no hubiera resultado demasiado distinta de cualquier otro romance de no ser porque sus protagonistas se convirtieron –después- en dos de los más destacados pensadores de este siglo. Y también por otra cuestión, no menor: ella, nacida en una familia judía, se vio obligada a dejar Alemania mientras él se transformaba en un admirador de Hitler, en una Europa dominada por la barbarie nazi. Dicen que vestía el uniforme del partido y que iniciaba sus clases con el saludo romano. Diversos investigadores probaron, además,. Que se afilió al partido nazi y pagó con regularidad todas sus cuotas, que mantenía cordiales relaciones con Joseph Goebbels y Himmler y que colaboró en la cesantía de varios profesores judíos, muchos de ellos antiguos amigos suyos.

En 1929, con ocasión del septuagésimo aniversario de Husserl, Heidegger elogió efusivamente a su profesor por haber creado una nueva filosofía y nuevos modos de pensamientos y por cambiar por completo la perspectiva de la filosofía occidental. Cuatro años después Husserl recibiría una circular firmada por el rector Heidegger en la que se le prohibía entrar en el edificio de la universidad. El nombre de su antiguo maestro desapareció hasta de las páginas del primer libro de Heidegger, cuya edición original estaba dedicada a él. Hannah Arendt nació en Königsberg en 1906, la pensadora vivía una triple e incómoda condición: era liberal, judía ( en una sociedad donde la comunidad hebrea, hasta el advenimiento del nazismo, estaba totalmente integrada y se sentía más alemana que judía ) y estaba enamorada de un nazi. En el fondo, se trata de descubrir si existe un vínculo entre las posturas políticas de Heidegger durante el período nazi y su obra filosófica; saber si el pensador tenía una filosofía determinada y , por otro lado, adhirió al nazismo o si su filosofía culmina fatalmente en el nazismo, tal como sostiene –entre otros-el sociólogo francés Pierre Bourdieu en su libro La ontología política de Martin Haidegger. Porque lo que la relación entre Hannah Arendt y Martin Heidegger plantea es todavía más profundo ¡ Los totalitarismos son un error de la modernidad o pertenecen intrínsecamente a ella? Muchos pensadores, incluida Arendt, han tendido a creer que el nazismo fue el lado oscuro de un universo cuya parte luminosa está destinada a triunfar. A partir de la segunda guerra mundial quedó demostrado, para otros, que la razón puede ser monstruosa y que un mundo dominado por ella también puede volverse inhabitable. Judith Gociol – La Maga – Enero de 1997

4 comentarios:

DrNitro dijo...

Muy buen post... lo he estado recomendando.

julieta dijo...

Al Qaeda en blogger!

Natacha dijo...

Excelente artículo ^^

Anónimo dijo...

Interesante el relato sobre Hannah Arendt o la judía enamorda de Heidegger y que para mi compresión Hannah al final ha terminado siendo como otros tantos judíos intelectuales en una escriba... de la judería mundial.

La la luz del Sintetismo idex Hanah JUDAizó a Heidegger, quién al ocaso de su desarrollo filosófico perdió el sentido sintético de su existencialismo filosofico in-existencial finalmente; un tema filosófico ontológico que expondre otro momento. En tanto aporto a este análisis con un tema que servirá sobre para conocer como operan los escribas judíos en el mundo, a cuya vertiente pertenece Hannah.

http://jamespetrasjudaizado.blogspot.com/

Gracias,

__IDEXNAMI___