Esquina

"No se trataba siquiera de perdonarlo porque la culpa no era de él, no era de nadie, la peor de las culpas instaladas ahí, como una intrusa que había acabado por hacerse aceptar. ""Pues es así, niña, y si el tren del que hablabas llegara a su destino con vos a bordo, te encontrarías con que a su vez él está pensando en saltar a un tren rumbo a París y que no lo hace por la misma razón que vos no vas a Viena, etcétera. Jugar a las esquinitas es muy divertido a los ocho años, pero mas tarde tiende a resultar exasperante, y así vamos todos. "Julio Cortázar – 62 Modelo para Armar

2 comentarios:

juan gris dijo...

Y porqué no dejás de flotar y escribís algo en esa hoja.

juan gris

julieta dijo...

Qué hoja? Juan, te sentis bien? uy, estás colorado, Juan, Juannnn
Se nos fue...